martes, 20 de septiembre de 2011

Buscando la felicidad...

Te sientes impotente, no sabes que hacer, y te rayas, te cabreas porque te das cuenta que las cosas no son como pensabas… Demasiado complicado para explicarlo así, un día la tienes otro la pierdes pero… ¿quién la conserva? La felicidad… ¿quién la tiene? NADIE, no puede ser tan difícil de tener y tan fácil de perder. Una vida entera paso buscándola, rogándola, llorándole, adorándola, pensando la manera de cogerla y no volver a soltarla. Triste pero cierto, mi mente ya está aturdida, mi corazón estalla, está acabada la partida… He dado más de mil vueltas a esto y mira creo que lo más normal es no buscar una salida. He perdido la cuenta de las noches en vela esas que pasas meditando mientras el tiempo vuela. Algo que todos buscamos la vida se hace más lenta, unos dicen tras el dinero yo creo que no se dan cuenta… ciegos, definitivamente robots somos esclavos del tiempo, muchos no sabemos quiénes somos, donde vamos, qué queremos, qué pensamos o donde coño estamos, presos de la rutina, la esperanza, la ilusión, la venganza, la morfina y un corazón que late por sentir algo de pasión. Voy buscando felicidad entre los recuerdos que tengo de un pasado un tanto alegre y con el que me siento libre. Escribo por desahogarme y sacar de mi esta mierda que dentro me está matando y fuera sé que se alejara de aquí .Sé que puedo sin ella, que puedo reír sin ella, pero me jode el verla y no poderla tocar como si fuera una estrella. Cerrando los ojos e intentando recordar cómo se volvía a eso que llama felicidad, si las lágrimas pudieran hablar, si volviera a soñar que no existe la realidad, ojala descubriera la manera de no ver de seguir siendo esa niña que era tan fácil querer. No pensar en los errores que haya cometido, y al llegar la noche dormir en un sueño perdido. Recaer y renacer, amanecer y atardecer, enamorar y enloquecer de ver que la vida sigue siendo tan triste como ayer. Ahora siento que te digo y descubro la verdad me despierto cada día pensando que no es real imaginando que me ilusionar que la niña que hay en mi aun sabe soñar. Pienso que es tan complicado mantenerse en pié cuando el mundo grita y se vuelve más cruel. Y me quedo sola sin tiempo para soñar tragándome los silencios que se quedan detrás. Esto más que una protesta es un querer y no poder tan solo ver tanto sufrir es lo que me hace perecer. Buscando algo oculto peleando con la vida por estar con ella un día y llegando hasta el insulto y llorando en el disgusto y muriendo ya del susto. Cada acción en esta vida es por querer rozar su piel cada paso en este rumbo es por querer ser como aquella, aquella que envidio y que nunca seré. Aquella que nunca sufre, aquella que nunca llora, aquella que siempre ríe, siempre sigue y nunca para, esa que sin dudarlo camina sin prejuicios, esa que sin pensarlo puede salir del vicio. Esa que ante todo ríe y ante nada llora.

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